“Querido” Michael:
Asistimos este año a tu adios. En España, y en esta página como en tantos sitios, tú y tu retirada provocáis sentimientos diferentes; en mi caso, mi admiración por tu modo de conducir se ha perdido ante mi asco por la manera en que últimamente logras ganar. Somos muchos los que consideramos tu última victoria digna la que has conseguido este año en San Marino. La memoria selectiva en este caso nos ha hecho un favor, y creo que a ti tambien: tu recuerdo, huele mejor así.
Sin embargo, al final hemos sabido qué tipo de deportista eres: un depredador presuntamente admirable, de insano parecido con un ciclista tramposo al que le da igual ir de EPO hasta las cejas. Si no te pillan, ganas, te pagan, y además hay varios tipos con canas y millones riéndote las gracias, te da por seguir y seguir, un año tras otro. Te lo crees. Crees que eres imbatible.
Y entonces aparece un tipo español bajito e insolente que simplemente, conduce mejor un coche peor.
Mencionas como memorables los duelos con Hakkinen y retrasas tu decisión de irte escondiendo una y otra vez la verdadera razón. Brawn dice que te vas porque Ferrari no te garantiza un coche competitivo. Todt dice que los médicos no te aconsejan esas doscientas pulsaciones que requieren las salidas de otros dieciocho grandes premios. De tu psicólogo no se sabe nada, pero algunos sospechamos que en tus sueños ha descubierto manchas amarillas y azules que cambian a cromadas, además de un nuevo compañero de equipo que no te bailará el agua, no te dejará pasar, y puede que hasta vaya más rápido.
Debe de ser jodido saber que has sido el mejor y ya no lo eres.
Pero no creo que prefieras la sensación de haber ganado con un lacayo como compañero, un spray legalmente dudoso como “ayudante” y un coche mejor (sí, sí, ya sé que esto último es legal). Aunque te hayas acostumbrado a vencer así, esta vez el regusto no debe de ser bueno porque todo el mundo lo ha visto. Os han pillao con el carrito del helao y ni siquiera os habéis puesto más rojos; será la costumbre. Ni siquiera disimuláis o silbáis mirando a otro lado como en las películas malas.
Por el bien de tu salud mental te deseo una pronta recuperación de tu enfermedad, esa que te impide saber perder, y espero que aceptes como bueno el resultado de las próximas tres carreras; el resultado real, digo. No el que se dé en los despachos de Charlie, Max y Bernie.
Fuente: Mi cabreo
Portal con noticias, fotos, foros, chat y juegos acerca del piloto español de Fórmula 1.
http://www.safety-car.net/article.php/Michael-schumacher-carta-f1