La temporada está a punto de comenzar oficialmente. Las escuderías
trabajan a un ritmo frenético para aprovechar al máximo las últimas
sesiones de pruebas. La escudería Renault no es la excepción. El Renault F1 Team reanudó ayer sus jornadas de test en Jerez. Cuatro días de pruebas con el nuevo R26, tres en condiciones de seco para concluir el sábado en mojado. Desde que el nuevo monoplaza de Renault debutara oficialmente en pista el pasado 10 de enero en Jerez, el equipo ha completado más de 5.000 Km con su nuevo conjunto. El objetivo, encontrar el mejor equilibrio posible entre la fiabilidad y el rendimiento. La cuenta atrás ha comenzado, solo quedan 32 días para la primera gran cita oficial en Bahrein.
Si comparamos el trabajo realizado hasta el momento por el equipo técnico con el realizado por estas mismas fechas en 2005, el resultado es más que alentador. El kilometraje acumulado hasta el momento por el R26 es de aproximadamente un 15% superior al del año pasado. Y eso, a pesar de los lógicos problemas que surgen cuando se prueba un motor por primera vez. Sin duda, una prueba evidente de un trabajo bien hecho en un equipo que aspira a defender los títulos mundiales y en el que no se da nada por sentado. El Director Técnico de la escudería gala, Rob White, declaraba: “Una vez más nuestro objetivo es que no haya ningún defecto…”
El objetivo de la mayoría de los equipos es hacer el máximo número de kilómetros, pero, ¿en qué están centradas las escuderías cuando la temporada está a punto de comenzar? La prioridad número 1 es sin duda acumular kilómetros para asegurarse de que el coche funcione bien. En segundo lugar, anticiparse y solucionar todos los problemas que pueden surgir y que podrían tener, en último lugar, fatales consecuencias como tener que abandonar una carrera.
“Ya anticipamos que habría muchos pequeños problemas para resolver durante las primeras semanas”, explicaba Tim Densham, Diseñador Jefe del R26. “Sabemos que la fiabilidad antes de la primera carrera es muy importante, así que hemos trabajado al máximo para buscar las soluciones adecuadas lo más rápido posible. Y es que, es mejor ser precavido, cuantas más cosas se solucionen antes de la carrera, tendremos menos preocupaciones después…”
Solucionada la cuestión de la fiabilidad, el equipo puede centrarse en el rendimiento del coche, y lo mejor es intentar acumular el máximo número de kilómetros haciendo tandas largas para ver cómo se comporta el coche en condiciones de carrera y trabajar en la puesta a punto del chasis.
Pero por supuesto, la parte más importante del programa es la evaluación de neumáticos. Para afrontar con éxito los cambios impuestos por la nueva normativa, todas las escuderías están completando cortas, medias y largas distancias probando el rendimiento y consistencia de nuevos componentes y construcciones.
Sin embargo, la pregunta al final es siempre la misma: ¿quiénes son rápidos y quiénes no? La semana pasada, un Fernando Alonso cauteloso declaraba: “Hay que esperar. Estamos rodando con tres o cuatro grados distintos de temperatura en la pista. Las primeras carreras serán completamente diferentes. En Bahrein y Malasia sin duda las temperaturas serán muy altas. Las mejoras conseguidas a nivel de agarre y equilibrio han sido muy positivas pero es pronto para sacar conclusiones reales. A día de hoy creo que Honda, Renault y Ferrari son la referencia en las sesiones de pruebas. Debemos seguir trabajando y ver cómo salen las cosas.”
Con tantas variables, hacer pronósticos fiables es imposible. La filosofía de todas las escuderías es la misma: no dar nada por sentado, y sobre todo, trabajar, trabajar y… trabajar.
Fuente: Renault F1





