Antes de las pruebas de Cheste, el sentir general era que Ferrari iba a arrasar sin paliativos. El debut en Fiorano del F2007 estuvo tan bien promocionado por el servicio de propaganda de la escudería italiana que el nuevo coche asustaba a la competencia incluso antes de medirse a sus rivales.En Valencia, el nuevo monoplaza no estuvo del todo bien, aunque Raikkonen logró en una tanda larga un registro a dos décimas de McLaren y Renault. Los análisis apresurados que condenaban ya a la escudería italiana se fueron por tierra ayer en Jerez. Felipe Massa marcó el mejor tiempo del día, 75 milésimas por delante del recuperado Hamilton.
Fernando Alonso comenzó la jornada con una avería, aparentemente de cambio (sería la segunda de este tipo del coche) y se quedó parado al final de recta. Eran las 9:40 y el parón duró una hora. Desde entonces llegó a alcanzar 101 vueltas con una pequeña incidencia electrónica, clásica de pretemporada, a las tres de la tarde.
Su registro rápido, el cuarto del día, fue lo de menos, lo mejor es que pudo probar de nuevo distintos tipos de alerón delantero. Sólo utilizó un juego de neumáticos nuevos en toda la jornada, y dos usados en total. Terminó con ellos destrozados y realizó su tiempo demasiado pronto. Con más combustible que su compañero de equipo, que le superó por dos décimas, lo más positivo del MP4/22 sigue siendo la fiabilidad de su motor. Todo lo contrario que Raikkonen, que sumó ayer otra rotura del propulsor, la segunda en dos semanas, y se quedó a cinco décimas de su compañero de equipo. Con el brasileño, mucho más rodado en el F2007, la derrota en Cheste del nuevo coche habría sido mucho menor.
Mejor circuito.
Además, el trazado gaditano se adapta mejor a la larguísima distancia entre ejes, ocho centímetros más que el anterior, del nuevo monoplaza. En Barcelona serán aún más competitivos. Tarde o temprano, el package rojo tiene que funcionar. La base es buena, sólo falta que no se les rompa. Por el bien del bicampeón asturiano, esperemos que esto sea más tarde que pronto. Mientras Honda sigue sin sacar ni un solo registro bueno (con Jenson Button 13º y Marco Andretti, último a la friolera de 1,4 segundos), BMW mantiene su buena línea. Los Sauber se están mostrando este invierno como la única alternativa a los tres grandes. El polaco Kubica lució su agresivo estilo de pilotaje, que ha matizado algo para los nuevos neumáticos, y finalizó tercero a sólo 18 milésimas de Hamilton.
Los pilotos ya le han pedido a Bridgestone que cambie sus planes y lleve neumáticos más blandos a Australia. En Cheste los probaron y fueron un éxito. En Jerez han vuelto a la gama prevista, de medios y duros, y de nuevo se encuentran con coches difíciles de pilotar. Esto explica los lentos tiempos de estas pruebas y que Honda (un coche adicto a los blandos) no dé pie con bola.
Fuente: AS






