Denis Chevrier,
el responsable de motores de Renault en los circuitos, estaba pesaroso
con la marcha de Fernando Alonso: "Ya hablaremos de 2007, ahora sólo
vamos a disfrutar de esta fiesta. Fernando dio el domingo otra muestra
de talento. Era increíble ver cómo manejaba a Button con el coche
limitado de revoluciones. Lo tenía a seis o siete décimas y no se
inmutaba".El ingeniero galo va más allá. Después de observar y analizar la telemetría del coche de Alonso, se muestra convencido de que el asturiano le habría complicado el triunfo a Felipe Massa de no haber estado jugándose el título de pilotos: "Lo que Fernando hace es grande. Pero te voy a decir otra cosa, si hubiera querido, habría luchado por la victoria. Tan alto es el margen que tenía. Revisando los tiempos estoy convencido de que, si lo hubiera necesitado para el Mundial, habría corrido mucho más. Y podría haber batido a Massa. Su vuelta rápida está a sólo una décima del brasileño. Con Michael hubiera sido algo más difícil, porque iba rapidísimo, pero en un final agónico nosotros habríamos arriesgado más con el motor y también con los neumáticos, que eran muy conservadores".
Chevrier tiene razón, caparle la estirada final a un V8 actual suponía perder en Interlagos del orden de medio segundo por vuelta. Con eso puesto en el monoplaza su ritmo habría sido mejor que el del ganador. Y se hubiera quedado a sólo tres décimas del de Michael Schumacher. No le hizo falta. Por cierto, otro análisis que deja la carrera es que la vuelta de calificación del ovetense fue excepcional. Con cinco vueltas más de combustible, es decir, quince kilos, le sacó dos décimas a Giancarlo Fisichella el sábado. A pesos igualados el bicampeón le habría endosado ¡siete décimas! a Giancarlo.
Sólo un chasis.
En Renault también están sorprendidos con la extraordinaria capacidad del ovetense para conservar y cuidar la mecánica del monoplaza. El chasis R26-03 con el que Fernando Alonso comenzó la temporada en Bahrain, hace ahora siete meses, es el mismo con el que cruzó la bandera a cuadros el pasado domingo en el circuito de Interlagos.
El RS26 tocó el himno español
Terminó la temporada y los ingenieros de motores de Renault repitieron la misma broma de China 2005: interpretaron el 'We are the champions' acelerando los propulsores RS26 de la escudería. La diferencia esta vez fue que, además, añadieron los compases del himno español. El motor de Fisichella acabó por romperse en medio de esta sinfonía, pero la supersegura mecánica del asturiano aguantó muy bien, con acelerones constantes en vacío y con una muy refrigeración escasa.
Fuente: AS






