Fernando Alonso
aún no ha probado el McLaren MP4/21 y no será por ganas o porque no lo
ha intentado. El bicampeón del mundo se fue de Brasil con la intención
clara de subirse al coche anglo-germano de 2006. Y con los mismos
neumáticos Michelin de la temporada actual. Sin embargo, se ha
encontrado en el camino muchos obstáculos.Renault puso al principio impedimentos, pero no tendría finalmente demasiados problemas en cederle un día a un par de semanas del término de su contrato. Ahora el obstáculo son los patrocinadores. McLaren tiene que probar por contrato ya con Bridgestone y Michelin no vería con buenos ojos un test con sus grandes rivales antes de que termine su vinculación con Fernando. Pero las negociaciones siguen abiertas y Jerez puede presenciar el debut del asturiano sobre las Flechas de Plata. Por fechas es el trazado idóneo, ya que McLaren tiene previsto rodar allí con Pedro de la Rosa del 12 al 15 de diciembre.
El ensayo puede servirle a Alonso para ver los puntos fuertes y débiles del coche que será la base del MP4/22. La estrella española ya ha podido observar de primera mano y en secreto la posición al volante en los simuladores (coches sin ruedas) de la escudería en Woking. El interior es demasiado amplio para su gusto y el piloto va muy alto, algo que perjudica la reducción del centro de gravedad. El bicampeón aprendió mucho de los trucos de Gustav Brunner en Minardi y, desde su debut en Fórmula 1 siempre ha ido especialmente tendido.
Gracias a Pedro de la Rosa ha sabido del tradicional subviraje del coche, provocado entre otras cosas por su reparto de pesos. Para mitigarlo, en McLaren han trabajado estas últimas dos temporadas con enormes alerones delanteros que generan mucha carga. Alonso prefiere monoplazas que se vayan algo de delante (le viene bien a su agresivo pilotaje), y por eso ha pedido un alerón delantero de menor incidencia y un deflector posterior similar al de Renault.
Con la capacidad que tiene el equipo de Ron Dennis para evolucionar el coche, Fernando podría retocar algunas de sus apreciaciones después de una prueba en pista. Y daría tiempo a realizar las modificaciones antes de la presentación del coche a mediados de enero. Se trata de ganar tiempo ante el gran favorito para arrasar en las primeras carreras, Ferrari.
Raikkonen, que ni siquiera ha pedido permiso a McLaren para debutar con su nueva escudería, tendrá varias ventajas reglamentarias claves. La primera, muy conocida, los neumáticos. La segunda afecta al motor. Limitados a 19.000 RPM, el mejor de los V8 de 2007 será el de la mítica escudería. Con el paso de las carreras, Kimi debería tener el hándicap del desorden tras el adiós de Ross Brawn y el casi retiro de Jean Todt. Con todas estas incógnitas el tercer título de Alonso no es ninguna quimera.
Fuente: AS





