"No es que los
pilotos no puedan hablar de la Apelación de la FIA. Lo que sucede es
que es mejor que no hablen demasiado". Ésta es la explicación que un
representante de McLaren dio ayer de la ausencia de declaraciones de
sus estrellas.Pero el hecho cierto es que la vigilancia es mayor con Fernando Alonso. Sin ir más lejos, ayer retrasaron su aparición lo suficiente para que no diera tiempo a que charlara con la prensa española. Y Telecinco y TV3 tuvieron que entrevistarle casi a la carrera. Todas estas precauciones se deben a una pura censura.
Según ha podido saber AS, la escudería le pidió al asturiano que lanzara un discurso de adhesión inquebrantable a la limpieza de su equipo en la rueda de prensa de la FIA del jueves. Fernando no quería mojarse tanto y se ciñó a sus declaraciones anteriores: "Los pilotos estamos al margen del asunto de la FIA". Una muestra más del divorcio permanente entre Ron Dennis y su piloto español. Al negarse a practicar el discurso oficial de filas cerradas, la escudería anglo-alemana le dijo que no acudiera a la conferencia de prensa. Y pidió permiso a la FIA para evitar la fuerte sanción económica con la que se castigan estas ausencias. Lo dicho. La ley del silencio...
Fuente: AS





