Unos inesperados 28 grados en Silverstone perjudicaron a Ferrari y pueden permitir al líder lograr su tercera victoria seguida: levantó el pie en el sector intermedio para esconder sus cartas a sus rivales.Silverstone, un lugar que otros años recibía a la F-1 con un temporal de lluvia, se ha transformado estos días en un vergel de 28 grados de temperatura. El ambiente festivo del buen tiempo hace brillar más las banderitas de Inglaterra en los coches. Hay Mundial de fútbol, GP de Gran Bretaña y un piloto dispuesto a marcar en este rincón de la historia su tercera victoria consecutiva del año. Se trata del campeón, que está como pez en el agua en este clima más propio de Barcelona, y que ayer vio que era muy veloz nada más saltar a la pista. Fernando Alonso jugó al despiste en su mejor vuelta del día y levantó el pie de forma descarada después de volar en los dos primeros parciales. Aún así, su registro fue el cuarto mejor del día si descontamos a los probadores (Kubica fue el más veloz con el BMW). Quien no disimuló fue su compañero Fisichella, que consiguió el segundo tiempo de la jornada y demostró la valía del R26 y sus neumáticos para planear entre las praderas.
El subidón de temperatura y el viento jugaron malas pasadas a la mayoría de estrellas de la parrilla. Los tiempos fueron tres segundos peores que los de hace mes y medio. El asturiano se pegó una considerable excursión en Becketts, y Fisichella se marcó un sonoro trompo que destrozó las ruedas y le impidió volver a salir a pista. Sólo dio tres vueltas. Como Giancarlo estaba en el dique seco, le tocó al número uno regresar al trazado para ver lo que daba de sí el coche con todas las revoluciones puestas en una vuelta. El susto que se pegó impidió ver más de los coches azules.
Michael Schumacher también tuvo problemas con el aire. El viento era racheado y alargaba y acortaba las frenadas a capricho. Los dos hombres de Ferrari no se sintieron cómodos en la pista. Sus neumáticos nos respondían bien a una temperatura para la que no han sido concebidos. Peor que Michelin, y padecieron no haber probado antes en esta pista. La victoria parece posible para Nano por una cuestión de compuestos. Pero tampoco puede confiarse porque en la escudería de Maranello achacaron sus problemas a un error en la puesta a punto. Lo cuenta Schumi: "Debemos analizar los datos para trabajar en mejorar los reglajes y tener en cuenta lo difícil que estaba la pista, viento incluido. Los ensayos de la pasada semana en Barcelona fueron buenos, así que no veo motivo por el que no deberíamos ser competitivos también aquí". A los que no se les espera es a los McLaren, con Montoya 14º y Raikkonen, 21º. Mónaco fue un espejismo, tal y como explica el bueno de Iceman: "No podemos luchar por la victoria ni creo que podamos hacerlo hasta las últimas carreras. Estamos lejos de Renault".
Fuente: AS





