Pese a que Renault es el único equipo de los grandes que aún
no ha puesto en pista el nuevo motor V8 el jefe de diseño del RS26 asegura
en la web del equipo que se están cumpliendo los plazos y que se han tomado
pocos riesgos en su diseño. Esta es su opinión. ¿Cuándo comenzó el programa del V8?
Comenzamos los primeros estudios en septiembre de 2004.
¿Cuál fue la filosofía?
No hemos tomado grandes riesgos con este motor, lo que significa que estamos
trabajando sobre lo que conocemos, el RS26 se beneficiará de todo lo
que hemos aprendido este año del motor campeón. Los objetivos
que nos hemos fijado son los mismos que para cada motor: hacerlo poderoso y
fiable, optimizar la inyección y la combustión....
Con un proyecto tan a largo plazo, ¿cómo puede trabajar con un
calendario que especifique el día exacto en el que el motor debe funcionar?
Es una cuestión de planificación y organización. En la
Fórmula 1 moderna es lo que marca realmente diferencias. En esta área
las herramientas informáticas ofrecen un asistencia vital: nos permiten
minimizar el riesgo de cometer un error. Cuando apretamos un botón para
producir piezas en un área conocida, sabemos que los modelos matemáticos
son exactos y tenemos confianza total y, sin embargo, si estamos negociando
en un área en la que tenemos menos confianza, necesitamos usar los test
para recalibrar nuestros modelos.
En términos de calendario, ¿cual es el actual estatus del RS26?
Estamos en hora, sin retrasos. Casi hemos terminado nuestra fase inicial del
desarrollo de funcionamiento, y hemos logrado nuestro objetivo.
En términos de funcionamiento, ¿cuáles son las diferencias
entre los V10 de 2005 y los V8 de 2006?
En primer lugar, Renault viene de un ángulo en V de 72 grados a uno de
90 impuesto por el reglamento. Eso nos permitirá bajar el centro de gravedad.
Nuestros rivales han estado usando el motor a 90 grados y son poco proclives
a ver diferencias en este sentido. En segundo lugar ya no se permite usar trompetas
de admisión variable para ajustar la acústica del motor y optimizar
la combustión a diferentes velocidades de motor. Como resultado, el V8
les parecerá con menos fuerza a los pilotos del año que viene.
Hemos oído hablar mucho sobre las vibraciones en los nuevos motores.
¿Porqué se producen?
Hay que distinguir entre las vibraciones internas y externas. La preocupación
principal concierne a las vibraciones torsionales de las partes móviles
del motor, que son esenciales para el desarrollo de la fiabilidad del propulsor
y que dependen del orden de encendido que seleccionamos, lo que tiene su impacto
en las prestaciones del motor. Desde este punto de vista necesitamos elegir
de el encendido que otorgue el mejor compromiso entre prestaciones y fiabilidad.
Las externas son en parte resultado de la primera elección y pueden ser
minimizadas por equilibrio del cigüeñal. En el coche, el chasis
y el conductor sienten sobre todo la segunda clase de vibraciones.
Y ¿Cómo enlaza esto con los V8?
En términos de V8, el compromiso que hemos elegido no genera mayores
vibraciones que las que nos daba el V10. Cada componente ha sido diseñado
teniendo en cuenta esto, pero la mala fama de los motores V8 viene del hecho
de que en los años 80 se hicieron comparativas entre los motores V8 y
los V12 a igualdad de capacidad y las masas del V8 eran mucho más grandes
y difíciles de controlar.
Fuente: Marca.com





