Fernando Alonso habla a ocho días de la carrera malaya y se siente muy optimista para subir al podio en una pista talismán, donde logró su primera pole, el primer cajón y acumula tres en cinco presencias
Fernando reconoce que los Ferrari fueron mejores en Melbourne: "Allí vimos que no éramos tan veloces como ellos, por eso el resultado fue tan positivo. En la primera parte del año es importante terminar y poder subir al podio mientras desarrollamos al máximo el monoplaza. Después, en Europa, habrá que intentar ir a por la victoria. Sepang es un trazado muy técnico, con curvas muy veloces, y necesitas un coche muy bien puesto a punto y con buena aerodinámica. Hemos apretado muy duro desde Australia para acortar distancias. Será una carrera dura físicamente y para las mecánicas, pero estamos listos y deseando competir tras el parón de varias semanas".
Los monoplazas rojos también deberían ser superiores en Malaisia, incluso sin el fondo plano flexible que perseguirá la FIA. Eso es lo que se desprende de la semana de pruebas privadas que acaba de concluir. Nadie ha podido acercarse al tiempazo de Raikkonen (1:35.268), medio segundo más veloz que el resto. Ayer Kovalainen fue el mejor con su Renault (1:35.757), y dejó la sensación de que el R27 mejorará bajo el fuerte calor de la pista malaya, un trazado en el que en 2006, con el R26, dominaron. El finlandés tiene la esperanza de reivindicarse como piloto. Massa terminó a 51 milésimas, Hamilton se despidió con una novena plaza y otra fuga de aceite y De la Rosa, duodécimo, rodó muy poco en seco por una fuerte tormenta tropical. Martin Whitmarsh, el jefe de operaciones de McLaren, es optimista: "Hemos trabajado con nuevas piezas en las tandas largas. Vamos a Malaisia con el deseo de ganar. Estaremos más cerca de los Ferrari en este circuito".
En 2003, el día después del nacimiento de una estrella, las flechas de plata vencieron en Malaisia con Kimi Raikkonen. Esta vez, con Alonso, el chico devenido en campeón, la historia puede repetirse...






