La sanción de los
comisarios no se basó en ningún artículo, sólo que no aceptaron las
explicaciones de Fernando Alonso sobre por qué estuvo diez segundos de
más parado en boxes. Esto fue lo que sucedió:-1:55 para el final de la sesión. Alonso llega para cambiar de ruedas. Su ingeniero inicia la cuenta atrás para darle la salida. Le ponen ruedas viejas. Mientras habla su ingeniero, él no puede hablarle. La radio funciona como un walkie talkie.
-1:47 para el final. Al terminar la cuenta atrás, el mecánico de la señal la levanta para que salga Alonso, mientras Lewis espera. El asturiano abre la radio y le dice a su ingeniero: "Me habéis puesto neumáticos usados, ¿qué es lo que pasa?". Cierra la radio y le responden: "Tranquilo, tranquilo, sólo tienen una vuelta, van a ir bien. A por la pole".
-1:40 para el final. Fernando pregunta entonces a su ingeniero tras pulsar de nuevo la radio: "¿Cuánto tiempo me queda?". Apaga la radio y escucha: "Te queda un minuto y medio. Vamos. Deprisa". Queda 1:37 para el final. Tan apurado fue y tuvo que forzar tanto que Alonso cruzó la meta con sólo seis décimas sobre el tiempo límite. Puede que intentara fastidiar a su compañero, pero si hubiera sido así, corría el riesgo de fallar en su intento de lograr la pole. En cualquier caso, sin esos diez segundos, Alonso habría cruzado con sólo 10,6 segundos y Hamilton tampoco habría llegado a tiempo. Salió de boxes al menos veinte segundos después que su compañero de equipo. El tiempo que tardan en cambiarle las ruedas y recorrer a 60 km/h la línea de boxes.
Bronca con Hamilton.
Toda esta situación generó una bronca descomunal entre Hamilton y Ron Dennis. Hamilton esperaba su turno tras su compañero de equipo.
-Lewis: No me jodas otra vez, ¿qué hace ahí Fernando?
-Ron: No me hables de esa jodida forma.
-Lewis: Que te jodan.
-Ron: No se te ocurra volver a hablarme así en tu vida.
Después, el jefe de McLaren tiró los cascos contra los monitores de tiempos. Se encontraron en el pesaje y siguieron discutiendo a gritos. Los comisarios les dijeron que resolvieran sus problemas en otro lugar. Como venganza, Lewis arremetió contra Alonso y su escudería en la revisión del caso. Ayer nadie fue a recibirle tras su victoria.
Fuente: AS






