Max Mosley, presidente de la FIA, ha decidido dar una vuelta de tuerca
definitiva para empezar a fraguar su más ambicioso proyecto, el nuevo
Pacto de la Concordia que comenzará en 2008 y que va transformar de arriba
a abajo la Fórmula 1 tal y como se ha conocido en los 20 últimos
años. El primer paso para ello es asegurar la nómina de equipos
que estarán en la nueva era y disipar los fantasmas de excisión
que sigue planteando la (GPMA) que es como se denomina a la asociación
de constructores de automóviles de gran premio y en la que hoy permanecen
unidos BMW, Mercedes, Renault, Honda y Toyota.Peligro de quedarse fuera
Ése es el mensaje amenazador de Max Mosley para los secesionistas, que
piden una mayor cuota de los beneficios que hoy reciben del negocio administrado
por Bernie Ecclestone. En el próximo Consejo Mundial de la FIA (22 de
marzo) se abrirá el plazo de inscripción para 2008, una lista
que será de un máximo de 12 equipos y que podría estar
cerrada unas semanas después. “Espero que todos los que estén
ahora puedan entrar, pero no hay garantía de que será así”,
dice Mosley, quien explica que “ahora tenemos varias vacantes. Vamos a
fijar el cupo en 12 equipos por cuestiones de seguridad y capacidad de ‘boxes’.
Hay seis equipos dentro (Ferrari, Williams, Red Bull, Toro Rosso, Midland y
Super Aguri), estamos hablando con otros cuatro y luego están los cinco
equipos de la GPMA”.
En junio, a trabajar en el motor único
Ésa es una de las grandes revoluciones del reglamento que entrará
en 2008, el motor único con idénticas especificaciones para todos
los equipos, un propulsor cuya construcción será supervisada por
la FIA y que podría hacer realidad la igualdad de máquinas para
que el piloto recobre el protagonismo que ha perdido en décadas de tecnología.
Además, esos motores no podrán ser mejorados durante tres años.
“En junio cerraremos el plazo de inscripción, tras revisar las
instalaciones y los presupuestos de los solicitantes. Eso quiere decir que algún
equipo de GP2 podría acceder a la F-1”. Las plazas son limitadas
y el que no esté dispuesto se queda en la calle.
Ahorrar dinero
Max Mosley opina que el motor único, además de los numerosos componentes
estándar que llevarán los coches, (frenos cajas de cambio, así
como los mismos neumáticos para todos) permitirán una F-1 sostenible
en el futuro. “Tenemos la determinación de abaratar los costes
para que los independientes puedan sobrevivir. La GPMA se ha estado quejando
de que no recibe suficiente dinero de la F-1, pero ellos han estado gastando
entre todos un billón de euros cada año. Es mejor ahorrarlo que
intentar recibir más de Bernie Ecclestone”, dice Mosley, en cuyas
palabras se reflejan las del Supremo de la F-1, Bernie Ecclestone.
El campeonato paralelo, si alguna vez tuvo una vaga fuerza, queda muy tocado con la apuesta en firme de la FIA y la FOM de Ecclestone. Pese a que hablamos de marcas muy poderosas, es casi imposible que aúnen esfuerzos y permanezcan unidos organizando un mundial, cuando en los mercados tratan de arrancarse la piel. F-1 sólo habrá una.
Fuente: Marca






