Ya no pueden más. Las dos victorias consecutivas de Fernando Alonso en los Grandes Premios de Singapur y Japón han destapado un enorme griterio en toda Italia exigiendo a Ferrari que prescinda del finlandés Kimi Raikkonen, incapaz de ayudar a su compañero Felipe Massa a ganar el Mundial de pilotos, y fiche, de inmediato, al bicampeón español.Ferrari corre peligro de perder el título por la ineficacia de sus pilotos. “Por suerte”, como escribe Umberto Zapelloni, subdirector de La Gazzetta dello Sport, “al otro lado de la pista está Lewis Hamilton que, en cuanto descubre la posibilidad de ganar el título, se asusta y comienza a encadenar error tras error”.
Zapelloni y Pino Allievi, responsable de la sección de motor del rotativo italiano y uno de los grandes especialistas del mundillo de la F-1, defienden en sus artículos que la scuderia no puede tardar ni una semana en arrebatarle a Renault o, tal vez, a Honda, la posibilidad de contar un año más con el campeón asturiano. “Es normal que los ferraristas reclamen a Alonso vestido de rojo. Es normal que lo pidan a gritos”, escribe Allievi, “pues los campeones auténticos son como él: capaces de ganar a los mejores y a los coches más poderosos con un monoplaza inferior. Alonso es capaz de optimizar cada detalle. Lo hizo en Singapur y lo acaba de repetir en Fuji con una carrera inmaculada”.
Lecciones de pilotaje
Porque todo el mundo coincide, tal y como reconoció el propio Alonso en la conferencia de prensa posterior al GP de Japón, que en la noche de Singapur le benefició la salida del coche de seguridad tras el accidente de su compañero Nelsinho Piquet. Pero no es menos cierto que el bicampeón español realizó una gestión de esa ventaja impecable incluso cuando, a diez vueltas del final, se volvió a reagrupar el pelotón y tuvo que defender su liderato entre muros con el cuchillo entre los dientes. Y, también entonces, en esas condiciones extremas, Alonso adquirió varios segundos de ventaja sobre sus perseguidores.
Lo de Fuji fue una nueva demostración de sus manos y, también, sí de su capacidad para gestionar los trucos de la carrera incluso pilotando a más de 300 kilómetros por hora. Fue él quien le pidió a su ingeniero que la primera parada en boxes fuera algo más corta, pues quería impresionar a Roberto Kubica (BMW Sauber) saliendo por delante de él. “Ferrari sabe que el español intentará ayudar a Massa a ganar el título, porque así acaba de declararlo el propio Alonso. Pero no es el español quien debe ayudar al piloto de Ferrari sino su compañero de equipo, Kimi Raikkonen”, escribe Zapelloni.
Espíritu ganador
Nadie en Italia, ni en el mundo entero, ni en la F-1, entiende como estando libre Alonso, la scuderia sigue empeñada en confiar en Raikkonen, “un goleador que ha perdido el olfato de gol pero que, sin duda, volverá a recuperarlo pronto”, como lo definió, no hace mucho, Luca di Montezemolo, presidente de Ferrari.
“Alguien en Ferrari debería de marcar inmediatamente el teléfono de Alonso y ficharlo ¡ya!”, escribe Zapelloni, “no tiene ningún sentido que Ferrari se empeñe en mantener el contrato de Raikkonen”. “Insistir con Kimi e ignorar a Alonso, puede ser un error mayúsculo por parte de Ferrari”, concluyen los expertos italianos, que reflejan el clamor a favor del español que se vive en Italia.
Fuente: El Periodico







