Renault juntará hoy a buena parte de la prensa europea (con muchas
bajas italianas) para presentar el R26. Un coche que conocemos desde hace semanas.
Será la presentación del morbo porque puede ser la última.
Esperemos que no, pero las dudas del futuro de la escudería en la F-1 están
ahí. A finales de 2006 les abandona su espónsor principal, Mild
Seven. Se marcha, como es de sobra sabido por todos, Fernando Alonso. También dejan su puesto sus máximos dirigentes Briatore y Faure. Fisichella, que termina contrato, no sabe tampoco si seguirá. El proyecto 2007, incluso, está casi congelado. No saben si su continuidad será sólo como motoristas. Si salvan este escollo por lo bueno que es el nuevo coche o por la entrada de nuevos inversores, el horizonte, en cualquier caso, no va mucho más allá. El proyecto finaliza en 2008.
El 9 de febrero Carlos Ghosn, presidente de la marca, tiene previsto dar una rueda de prensa en la que explicará sus planes de futuro para la firma, y en ellos hablará también de la parte deportiva. El dirigente brasileño no está demasiado satisfecho con la presencia masiva de Renault en monoplazas y en los circuitos, y vería con más agrado un programa más económico en rallys.
La presentación del R26 volverá a celebrarse, como en 2005, en el Fórum Grimaldi de Mónaco. El motivo: escapar de Francia y de la agresiva legislación antitabaco. Así se ve Mild Seven. Algo en lo que coincide con Ferrari, que goza de bula para presentar su coche en Italia con los colores de Marlboro. En Mónaco hablarán todos y se conjurarán para una corona que ahora mismo parece posible.
David Richards, candidato a adquirir la fábrica de Enstone
¿Y después, qué? Si Renault sigue como motorista en 2008 mantendría vivas las instalaciones de Viry-Chatillon. Alguien tendría que comprar Enstone, y uno de los nombres que se baraja para hacerlo es David Richards, que quiere regresar a la Fórmula 1 al frente del equipo Podrive desde esa temporada. Por otra parte, Renault exhibió en 2005 un espectacular despliegue de medios en los circuitos. Desde el Mégane Trophy de turismos a un completo programa de monoplazas, que incluye la Eurocup dos litros y las World Series by Renault, donde pone los coches. La Eurocup podría desaparecer y la brillante competición organizada por RPM tendría que tomar otros derroteros. Carlos Ghosn piensa realizar una fuerte reestructuración laboral en Renault para limar las pérdidas de la multinacional y su intención también es recortar los gastos en su programa deportivo.
Fuente: AS





